¿Has adquirido un vehículo de segunda mano y buscas el mejor precio para el cambio de nombre del coche? Pues ven a vernos y comprobarás cómo nuestra gestoría te ofrece los precios más competitivos en la realización de aquellos trámitesque tengan que ver con el ámbito del transporte. También nos encargamos de las renovaciones del carnet de conducir, un servicio que enlaza directamente con el tema que vamos a tratar en este post: ¿crees que debería limitarse la edad para conducir?
La pregunta que lanzamos al aire es mucho más importante de lo que puede parecer a priori ya que vivimos en un país cuya población está envejeciendo a pasos agigantados. Hoy en día, el 12% de los conductores activos que hay en España tienen más de 65 años y todo apunta a que en el año 2030 serán más de 6 millones de conductores los que tengan esa edad. Este dato debería preocuparnos si tenemos en cuenta, por ejemplo, que en el año 2014, el 29% de los fallecidos al volante eran personas que pertenecían a la tercera edad.
Desde nuestra gestoría especializada en tramitar renovaciones de carnet y en ofrecer el mejor precio para el cambio de nombre de coche, solo queremos plantear un debate que lleva un tiempo dando que hablar. Actualmente, el código de circulación no pone límites de edad a los conductores aunque es evidente que a medida que vamos cumpliendo años, nuestras capacidades perceptivas, cognitivas y motoras se van mermando. Cuando nos hacemos mayores, nuestra visión empeora, perdemos capacidad auditiva y nuestros reflejos se vuelven más lentos. Y a esto hay que unir otro factor que entra en juego muy importante: muchas personas mayores sufren enfermedades crónicas que les obligan a tomar una medicación que puede influir, en mayor o menor medida, en su manera de conducir.
¿Es necesario limitar por lo tanto la edad para conducir?
Según un informe de la Fundación Mapfre, el 67% de los mayores de 65 años admite que ha perdido reflejos, que tiene miedo a la velocidad a la que hoy se circula y que se siente inseguro al volante. Visto así, parecería lógico que desde la Dirección General de Tráfico se impusiera una edad límite a partir de la cual estuviera prohibido conducir. Sin embargo, este organismo no se ha pronunciado al respecto de manera explícita y solo ha admitido “estar trabajando con los centros de reconocimiento para poner restricciones a las renovaciones” y que ante una pérdida de facultades evidentes, pueda denegarse la renovación del carnet de conducir.
En cualquier caso, estamos ante un tema peliagudo y difícil de generalizar ya que no todas las personas llegan en igualdad de condiciones físicas a la misma edad. Sí es cierto que la mayoría de las personas de la tercera edad intentan paliar su falta de reflejos y su inseguridad al volante, yendo más despacio, algo que en muchas ocasiones no hace más que empeorar la situación.
En Gestoría Crespo sabemos que para muchos ancianos, dejar de conducir supone dejar de tener utilidad, autonomía e independencia, de ahí que se aferren al volante sin ser conscientes que pueden estar poniendo en peligro su vida y la de los demás. La familia, mejor que nadie, conoce el estado físico y mental de sus parientes como para saber si ha llegado el momento de que dejen de conducir, haya o no límite establecido para ello.







