¿Son recurribles todas las multas?

Recurrir multas de tráfico

15 May ¿Son recurribles todas las multas?

Además de estar especializados en la transferencia de vehículos, los recursos de multas constituyen otro de los servicios que prestamos en nuestra gestoría. Está claro que tener que abonar una multa no es plato de gusto para nadie pero antes de lanzarnos a recurrirla deberíamos plantearnos una serie de preguntas, comenzando por la más importante: ¿son recurribles todas las multas?

Vayamos directos al grano: efectivamente, todas las multas son recurribles ya que cualquier multa interpuesta por un agente de la autoridad tiene presunción de veracidad. Pero, como es obvio, algunos recursos son más susceptibles que otros de salir adelante. Por eso, aunque podrían recurrirse todo tipo de multas de tráfico, no siempre es lo más aconsejable y es necesario estudiar el caso con detenimiento.

Si has sido multado y quieres recurrir la sanción, lo mejor es que te pongas en manos de una gestoría especializada en multas y transferencia de vehículos como la nuestra, donde nuestro equipo de profesionales te asesorará para que hagas aquello que te resulte más conveniente. Habrá ocasiones en las que recurrir una multa será lo más correcto dado el contexto y la viabilidad del recurso presentado mientras que en otras, será mejor optar por el pronto pago. Te lo explicamos con más detalle a continuación a través de algunos ejemplos.

Existencia de pruebas determinantes

Como norma general y basándonos en nuestra experiencia como gestoría especializada en transporte, podemos decirte que no es conveniente recurrir una multa cuando no existen pruebas determinantes para hacerlo. Por ejemplo, si has sido sancionado por no tener el ticket de aparcamiento de la O.R.A., puedes recurrir la sanción aunque si realmente ya no tienes ese ticket (o nunca lo has tenido), tienes todas las de perder. Además, este tipo de sanciones leves que van por la vía administrativa premian el pago adelantado con un 50% de descuento sobre el importe total. Si te empeñas en recurrirla, además de tener que abonarla íntegramente si no admiten el recurso, habrá casos en los que puede llegar a aumentar hasta un 20% en concepto de recargo. Y así es como una multa leve por no estar en posesión de un ticket de aparcamiento puede llegar a costarte 60 euros mientras que abonada a través del pronto pago quedaría en 25 euros.

Casos más recurribles: los defectos de forma

Otra cuestión a tener en cuenta es que en la mayor parte de los recursos que se presentan y que son admitidos a trámite, prosperando a favor de los conductores sancionados, tienen más que ver con los aspectos procesales que con el motivo de la multa. Dicho de otra forma, en muchos casos, aunque la imposición de la multa está más que justificada, un error en el proceso de establecerla o notificarla a la persona que la ha cometido es lo que hace que se evite su pago. Aquellos casos en los que es probable que te libres de la multa si la recurres son:

– Cuando la multa es notificada fuera de plazo.
– Cuando la sanción no es cobrada a tiempo.
– Cuando la multa tiene datos incorrectos.
– Cuando el agente que interpuso la multa no se ratifica en su versión.

En definitiva, no podemos establecer un listado de multas de tráfico que resultan más “fáciles” de recurrir que otras ya que en cada situación entran muchos factores en juego. Como te hemos señalado, lo mejor es ponerte en manos de nuestro equipo y confiar en la gran experiencia de Gestoría Crespo en este tipo de trámites.



Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Call Now Button